Los bonos gubernamentales, los títulos emitidos por bancos y los de crédito privado te pagan de dos formas: periódicamente, a través de cupones, o todo de una vez al vencimiento. En cualquiera de los casos, no necesitas hacer nada – el dinero llega a tu cuenta ARQ automáticamente, ya neto de impuestos.
Pagos periódicos
Algunos títulos pagan intereses periódicamente – mensual o semestralmente – en lugar de pagar todo al vencimiento. Esos pagos se llaman cupones.
Cuando uno de tus títulos paga un cupón, el monto va directo a tu cuenta ARQ, ya neto del impuesto a la renta cuando corresponda. Tu posición en el título se mantiene igual.
Pago al vencimiento
En la fecha de vencimiento, el título se rescata automáticamente, con el impuesto a la renta sobre los rendimientos retenido en la fuente cuando corresponda. El monto neto — tu capital invertido más los intereses — se acredita en tu cuenta ARQ. El título luego sale de tu portafolio, y encontrarás el pago en tu historial de transacciones.
Ten en cuenta que los pagos no se reinvierten automáticamente – el dinero queda disponible en tu cuenta remunerada para que decidas el próximo paso.
