¿Qué es el Tesouro Direto?
El Tesouro Direto es un programa del Tesouro Nacional de Brasil que permite a cualquier persona comprar títulos públicos federales, es decir, prestarle dinero al Gobierno Federal a cambio de una remuneración. Por ser emitidos por el gobierno, estos títulos son considerados la inversión de menor riesgo del país.
¿Tus títulos están protegidos?
Sí. Los títulos del Tesouro Direto cuentan con la garantía soberana del Gobierno Federal, a través del Tesouro Nacional, que es el emisor de los papeles. En la práctica, esto significa que el propio gobierno garantiza el pago del monto invertido más los intereses al vencimiento.
Esta es considerada la garantía más fuerte del mercado brasileño: para que el pago no ocurriera, el Gobierno Federal tendría que dejar de honrar su propia deuda, algo que nunca sucedió en la historia del programa.
¿Por qué el Tesouro Direto no tiene FGC?
El Tesouro Direto no está cubierto por el Fondo Garantizador de Créditos (FGC), y esto no significa un mayor riesgo. Los títulos no necesitan el FGC porque ya cuentan con una garantía superior: la del propio Gobierno Federal.
El FGC protege productos emitidos por bancos e instituciones financieras (como CDB, RDB, LCI y LCA) contra la quiebra de esas instituciones. En cambio, el Tesouro Direto es emitido por el gobierno, que tiene una capacidad de recaudación y de emisión de deuda mucho mayor que la de cualquier banco, por lo que la garantía soberana se considera aún más sólida que la del FGC.
¿Dónde se guardan tus títulos?
Los títulos del Tesouro Direto quedan custodiados en la B3 (la bolsa de valores brasileña), registrados directamente bajo tu CPF. Esto agrega una capa extra de seguridad: como los títulos están a tu nombre, siguen siendo tuyos aunque la corredora a través de la cual invertiste llegue a tener problemas. En ese caso, los títulos pueden transferirse a otra institución o rescatarse directamente.
Contra qué protege esta garantía (y contra qué no)
Protege contra el riesgo de que la institución a través de la cual inviertes quiebre: tus títulos siguen a tu nombre en la B3.
Protege contra el riesgo de crédito del emisor, ya que el pago está garantizado por el Gobierno Federal al vencimiento.
No protege contra oscilaciones de precio: si vendes un título antes del vencimiento, su valor sigue el precio de mercado de ese día (marcación a mercado), que puede ser mayor o menor que el de compra.
