Sabemos que leer sobre este tipo de fraude puede ser inquietante. Este artículo explica qué es y qué puedes hacer — que es bastante.
Qué es el SIM swapping
El SIM swapping es una forma de fraude en la que alguien obtiene el control de un número de teléfono que no es suyo, logrando que se transfiera a una SIM que esa persona tiene.
El teléfono en sí no es comprometido, y no se irrumpe directamente en la cuenta. Lo que se mueve es el número. Cuando eso ocurre, el teléfono original pierde el servicio y las llamadas y mensajes se reciben en otro lugar.
Esto importa porque el número de teléfono se usa ampliamente como vía de recuperación — los códigos de verificación por mensaje de texto, los enlaces para restablecer contraseñas y las cuentas de mensajería suelen estar ligados a él.
El paso a la eSIM cambió la forma en que esto se lleva a cabo, ya que no hace falta manipular ninguna tarjeta física.
Cómo funciona generalmente
1. Se reúne información. Nombre completo, número de identificación, fecha de nacimiento, dirección y número de teléfono — desde redes sociales, filtraciones de datos publicadas, o directamente de la persona mediante una llamada o mensaje que parece legítimo.
2. Se solicita una transferencia. Con esos datos, alguien pide que el número se mueva a una SIM diferente.
3. El número se mueve. El teléfono original pierde la señal. No es una falla de la red — es la transferencia haciéndose efectiva.
4. Se atacan las cuentas. Con el número, se pueden solicitar restablecimientos de contraseña y recibir los códigos enviados por mensaje de texto. Las cuentas de mensajería ligadas al número también pueden ser blanco y usarse para contactar a los propios contactos de esa persona.
Suele pasar muy poco tiempo entre los pasos tres y cuatro, y por eso una pérdida repentina de señal merece tomarse en serio.
La señal que vale la pena notar
Si tu teléfono pierde el servicio de repente y no lo recupera, mientras los teléfonos cercanos funcionan con normalidad, vale la pena verificar si algo cambió en tu línea.
Contactar a tu operador móvil desde otro teléfono para preguntar es un primer paso razonable. Bien puede tratarse de un problema de la red — pero verificar cuesta poco, y los primeros minutos son donde actuar hace la mayor diferencia.
Otras cosas que vale la pena notar:
Una notificación de tu operador sobre un cambio de SIM, una transferencia o una activación de eSIM que no solicitaste.
Llamadas y mensajes que esperabas y que dejan de llegar.
Una notificación de inicio de sesión en una cuenta, desde un dispositivo o ubicación que no reconoces.
Una notificación de que una cuenta de mensajería fue activada en otro dispositivo.
Contactos que mencionan mensajes tuyos que tú no enviaste.
Qué puede ayudar
Pregunta a tu operador móvil qué opciones ofrece. Los operadores ofrecen distintas opciones de seguridad para una línea, y lo disponible varía. Vale la pena preguntar al tuyo qué puede ofrecerte — por ejemplo, si se puede exigir un código para hacer cambios en tu línea, si se pueden restringir las transferencias, y si pueden notificarte cuando se solicita un cambio. Usar para tu cuenta del operador una contraseña que no uses en otro lugar también es algo a considerar.
Limita lo que se puede averiguar sobre ti. Este tipo de fraude generalmente comienza con datos personales.
Publicar tu número de teléfono en perfiles públicos, anuncios o grupos abiertos lo hace más fácil de encontrar.
Vale la pena revisar la configuración de privacidad, ya que fechas de nacimiento, direcciones, lugares de trabajo y nombres de familiares son el tipo de datos que se usan para confirmar una identidad.
Dar datos personales a alguien que te llamó — en lugar de a un número al que llamaste tú — conlleva más riesgo.
Las encuestas, sorteos y promociones que piden datos personales merecen una segunda mirada.
Considera cómo recibes tus códigos de verificación. Los códigos de tu cuenta pueden llegar por SMS, WhatsApp o correo electrónico. El SMS y WhatsApp te llegan a través de tu línea telefónica; el correo no, lo que significa que una dirección de correo verificada te da una vía que sigue disponible si pierdes el acceso a tu número. Verificar tu correo en la app es una forma sencilla de dejar esa opción lista.
Activa la biometría en la app. Con el desbloqueo facial o con huella activado para abrir la app y confirmar transacciones, tener solo el número de teléfono no alcanza para mover dinero.
Revisa tus otras cuentas. Tu correo personal suele ser la vía de recuperación de muchas otras cosas, así que vale la pena que tenga una contraseña única y un segundo paso de verificación. Donde exista un segundo paso que no dependa de mensajes de texto — una app de autenticación, por ejemplo — eso suma una vía independiente de tu línea telefónica. Las apps de mensajería suelen ofrecer un PIN de verificación en dos pasos, requerido antes de activar la cuenta en otro dispositivo; vale la pena revisar si la tuya lo tiene.
Lo que hace la app
Estos controles están activos en tu cuenta sin necesidad de configurar nada.
Verificación con selfie en dispositivos no reconocidos. Un intento de inicio de sesión desde un dispositivo que no reconocemos requiere una selfie con prueba de vida. Tener solo el número de teléfono no la completa.
Una única sesión activa. Iniciar sesión en un dispositivo nuevo cierra cualquier sesión anterior.
Verificaciones de identidad para cambiar tu número. Cambiar el número de teléfono vinculado a tu cuenta no es automático — verificamos que realmente seas tú antes de que cualquier cambio tenga efecto, y los pasos adicionales son deliberados.
Límites de transacción según tu perfil.
Si crees que puede estar ocurriendo
Contacta a tu operador móvil desde otro teléfono, reporta la pérdida inesperada de servicio y pregunta si se hizo algún cambio en tu línea y qué se puede hacer.
Inicia sesión desde otro dispositivo, usando tu correo verificado si no puedes recibir códigos en tu teléfono. Esto cierra cualquier otra sesión abierta.
Cambia tu código de acceso de cuatro dígitos en la app.
Congela tu tarjeta en la app.
Contáctanos por el chat de la app, o escribe a help@arqfinance.com desde tu correo registrado.
Revisa tus otras cuentas, empezando por tu correo personal y tus apps de mensajería.
Reporta el caso a las autoridades correspondientes si crees que hubo fraude, y guarda cualquier número de referencia.
Si no reconoces una transacción
Avísanos por el chat de la app tan pronto como puedas, incluyendo la fecha y hora, el monto, qué es lo que no reconoces y cualquier material de respaldo — capturas de pantalla, mensajes que recibiste, comprobantes.
Registramos el reporte, investigamos y te informamos el resultado.
Si también reportaste el caso a las autoridades, avisarnos e incluir el número de referencia es de ayuda. La documentación de respaldo de tus transacciones puede solicitarse por el mismo canal.
Cómo saber que realmente somos nosotros
Los intentos de este tipo suelen venir acompañados de llamadas o mensajes de personas que dicen trabajar aquí. Como referencia:
No llamamos para pedir datos personales, códigos, ni para pedirte que realices una transacción.
No te pediremos tu código de verificación de seis dígitos.
No te pediremos que muevas tu dinero a otra cuenta para "resguardarlo".
No damos soporte por mensaje directo en redes sociales.
Nuestros correos vienen del dominio @arqfinance.com.
Te notificamos sobre asuntos que afectan tu cuenta por notificación push, por correo a tu dirección registrada y por SMS en casos urgentes. Estos mensajes te informan — no te piden responder con datos ni códigos.
Si un mensaje te genera dudas, cerrarlo y abrir la app tú mismo es una verificación confiable. Si el aviso es genuino, estará ahí.
